
Óscar Oliverio Quintana Arencibia (31 años)
Noemí Torres Cruz (33 años)
Elianna Mishell (3 años)
Amanda Liset (2 años)
Provenientes de la I.E.B. de Las Palmas.
Contacto: ooqantc@yahoo.es
OSCAR QUINTANA Y NOEMI TORRES
Noemí y yo nos conocimos en un Instituto Bíblico en Canarias. Desde solteros habíamos recibido el llamamiento para servir al Señor en su obra. No pertenecíamos a la misma iglesia, así que fue un llamamiento individual de cada uno. Cursamos dos años en aquel lugar, hasta que decidimos unir nuestras vidas como matrimonio. Poco después trabajamos en un punto de misión junto a una misión coreana, mientras teníamos nuestros respectivos trabajos seculares en Las Palmas.
Fue mientras servíamos de una manera más intensa en la obra de Dios que nos dimos cuenta de la necesidad de continuar la preparación académica para ser más excelentes en el servicio. Después de dos años de ministerio pudimos, y viendo la mano de Dios, ingresar en el Seminario UEBE con la bendición de la I.E.B. de Las Palmas, y el que era su pastor, Roy Acosta. Llevamos 3 años en el Seminario UEBE, y actualmente estamos cursando el cuarto. Cada período tiene su peculiaridad, desde la adaptación, hasta la disciplina. Reconocemos que nuestro Dios ha obrado en todo, hasta en el más pequeño detalle. Es verdad que dedicar cuatro años al estudio intensivo es un privilegio, y tratamos de aprovecharlo al máximo.
Por otra parte, hemos conocido a mucha gente aquí con la que compartir tiempo, inquietudes; en definitiva, vida y comunión. También ha sido un tiempo donde, junto a las actividades académicas, se nos ha brindado la oportunidad de servir en diferentes iglesias como: I.E.B. “Comunidad Cristiana Vida Abundante” (Alcobendas- 1 año), I.E.B. General Lacy (Madrid-2 años), I.E.B. de Requena (Valencia, punto de misión de I.E.B. de Quart - un verano), y actualmente servimos en la I.E.B. “Del Buen Pastor” (Madrid).
Damos gracias a Dios por su gracia, ya que es por Él que estamos aquí, y reconocemos nuestra dependencia de Dios. Gracias a muchas iglesias que nos brindan oportunidad de trabajar. Gracias a los profesores que nos imparten, no sólo materia académica, sino experiencias enriquecedoras. Gracias a muchos hermanos que nos han mostrado el amor de Cristo, no sólo en palabras, sino en hechos concretos en momentos de necesidad. Gracias a nuestra iglesia de origen, la cual ora continuamente por nosotros, y nos apoya. Y a todo el que pueda leer este testimonio, gracias por vuestras oraciones por nosotros. Sin embargo, concluyo este pequeño testimonio invitándoos a seguir orando al Señor de la mies que siga enviando obreros a su mies.
Otros datos: áreas donde hemos trabajado.